Una ferretería no falla por falta de trabajo: falla porque nadie sabe con certeza qué hay en el almacén. Los códigos se parecen, el mismo tornillo viene en tres presentaciones, el maestro se lleva material y queda anotado en una hoja, y el precio que se cobra depende de quién esté en el mostrador.
Cada uno con su código y su medida. Se busca escaneando o por nombre, sin depender de que el empleado se sepa el catálogo.
Precio al detalle y al por mayor configurados por artículo. No se calcula a mano ni se negocia en el mostrador.
Cada maestro y cada contratista con su cuenta y su estado de cuenta, en vez de hojas sueltas debajo del mostrador.
Media ferretería vive de cotizar obra. Con el sistema la cotización se arma con los artículos y sus precios, se le manda al cliente, y cuando la aprueba se convierte en factura sin volver a escribir nada. Lo que se cotizó es lo que se factura, y lo que se factura sale del inventario.
La compra al proveedor entra por el otro lado: suma al stock y actualiza el costo, para que el margen que ves sea el de hoy y no el del año pasado.
Estamos en Santo Domingo Este. Cargamos tu catálogo con sus códigos, costos y precios, conectamos la impresora y el lector, y enseñamos a quien va a estar en el mostrador. El resto del país lo coordinamos contigo.
No hay que parar de vender para hacer el cambio, ni digitar el catálogo completo el primer día.
Además de lo específico de tu tipo de negocio, el sistema incluye la base completa: comprobantes fiscales, inventario, clientes, proveedores, compras, reportes y usuarios con permisos. La caja se trabaja desde el punto de venta.
Ver todas las funcionesEl que controle catálogo grande, precios por cantidad y crédito a clientes, y que emita los comprobantes fiscales que exige la DGII. Los tres a la vez, porque llevar el inventario en un sistema y facturar en otro es de donde salen los descuadres. Eso es lo que hace el nuestro.
No. Se empieza con lo que más se mueve y el resto se va cargando sobre la marcha. Nosotros te ayudamos con la carga inicial cuando instalamos, para que no tengas que parar de vender.
Sí, es justo donde más se nota. Se busca por código de barra, por código interno o por nombre, así que despachar no depende de que el empleado se sepa el catálogo de memoria.
Sí. Cada artículo puede llevar su precio por cantidad, y el sistema aplica el que toca sin que nadie calcule a mano en el mostrador.
Sí. Cada artículo se configura con su medida, que es lo normal en ferretería: el tubo por metro, el tornillo por unidad y la caja completa.
Cada cliente tiene su cuenta con lo que debe y desde cuándo, y su estado de cuenta cuando viene a pagar. Se factura a crédito desde el mismo mostrador.
Sí. La compra entra directo al inventario y actualiza el costo, para que el margen que ves sea el real y no el del año pasado.
Sí, y la cotización se convierte en factura sin volver a teclear los artículos. Es de lo que más se usa en ferreterías que venden a empresas.
Las que necesites. Se entra desde el navegador, así que sumar una máquina en el mostrador o en la oficina no lleva instalación aparte. Cada persona entra con su usuario y sus permisos.
Depende de cómo esté clasificada ante la DGII. Para MIPYMES el plazo es el 15 de noviembre de 2026. Lo explicamos en facturación electrónica, y el sistema la maneja para los negocios que ya deben emitirla.
Vamos nosotros. Estamos en Santo Domingo Este y en la zona oriental vamos al local a cargar el catálogo, conectar los equipos y enseñar al personal. En el resto del país lo coordinamos contigo.
Depende de cuántos puntos de venta y del tamaño del catálogo. Escríbenos por WhatsApp con tu caso y te damos el precio, sin compromiso.
Cuéntanos qué vendes y cómo trabajas hoy. Te decimos qué sistema te sirve y cuánto cuesta, sin compromiso.
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